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HAY UNA TEMPERATURA PARA CADA VINO

HAY UNA TEMPERATURA PARA CADA VINO

Para poder disfrutar de todas sus cualidades y propiedades, el vino debe consumirse a la temperatura adecuada, ésta no es igual en todos los casos.

Existe una temperatura ideal para cada vino, no se recomienda catar por debajo de los 5°C ya que los sabores no son percibidos en su totalidad. Es usual escuchar que  debe tomarse a una temperatura ambiente, pero esto tiene su explicación. Durante el siglo XIX se aconsejaba servir el vino tinto a temperatura ambiente, cuando ésta solo llegaba a 17 grados.

Pero esto se ha vuelto impracticable, bien por el calentamiento global y por las calefacciones, que han contribuido a que esa temperatura ambiente se sobrepase. El calor provoca que cambien los aromas y que el alcohol se note más en el sabor del vino, por lo que va a ser recomendable enfriar la botella unos 15 minutos antes de que procedamos a servir.

A continuación las temperaturas adecuadas para cada vino

Vinos de Autor: Las creaciones propias del enólogo de la bodega se deben servir entre 14 y 18°C.

Tintos Reserva y Gran Reserva: De las mejores reservas con envejecimiento de cinco años como mínimo se deben servir entre 16 y 18°C.

Tintos Crianza: Los vinos de color cereza brillante y aromas intensos a frutas frescas se deben servir entre 14 y 17°C.

Tintos jóvenes: Los vinos de sabor a fruta negra y a roja fresca se deben servir entre 12 y 14°C.

Blancos con Crianza en Barrica: Los vinos con envejecimiento mínimo de dos años con 6 meses en barrica, con aromas de miel y cítricos se deben servir entre 10 y 12°C.

Dulces: Son vinos intensos y refinados con un paso en la boca fresco se deben servir entre 10 y 12°C.

Rosados: Los vinos de color rosa brillante y gran frescura se deben servir entre 7 y 10°C.

Blancos jóvenes: Vinos con aroma frutado y toques florales se deben servir entre 7 y 10°C.